Las llantas son el único punto de contacto entre tu moto y el suelo, por eso su buen estado y la presión correcta son fundamentales para tu seguridad y la eficiencia del vehículo. Una llanta con baja presión no solo afecta la estabilidad y el control en la conducción, sino que también obliga al motor a trabajar más, lo que incrementa el consumo de gasolina.
Por este motivo, se recomienda revisar la presión de las llantas al menos una vez por semana y ajustarla según las especificaciones del fabricante. Con una presión adecuada, obtendrás un mejor agarre en las curvas, mayor durabilidad de las llantas y un viaje mucho más seguro y económico.
En definitiva, cuidar la presión de las llantas es un hábito sencillo que marca una gran diferencia en el rendimiento y la seguridad de tu moto.
