La cadena es una de las piezas más esenciales del sistema de transmisión de tu moto, ya que se encarga de llevar la potencia del motor a la rueda trasera. Sin embargo, está constantemente expuesta al polvo, la suciedad y la humedad, lo que puede afectar su funcionamiento si no se le da el mantenimiento adecuado.
Por ello, es recomendable limpiar y lubricar la cadena cada 500 km, o incluso antes si has conducido bajo la lluvia. Una cadena descuidada se estira, pierde tensión y puede dañar los piñones, generando reparaciones más costosas y un menor rendimiento en la conducción.
Mantener la cadena en buen estado garantiza un manejo más suave, prolonga la vida útil de las piezas y te da mayor seguridad en cada trayecto.
